ENTRETEJIENDO LAZOS DE AMISTAD, CONFIANZA
Y COMPROMISO PARA CONSTRUIR
DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS
EN EL PERU
ESTUDIO SOBRE UN PROGRAMA DE CAPACITACION A LIDERES
SOCIALES EN DERECHOS HUMANOS, DEMOCRACIA Y PARTICIPACION CIUDADANA
Investigación y Redacción de Marcia Bernbaum, Ph.D.
Abril de 1999
ANTECEDENTES
Desde principios de la década de los 80 hasta comienzos de los
90 el Perú fue golpeado por la violencia: proveniente del terrorismo
(Sendero Luminoso, MRTA), del narcotráfico y de las fuerzas militares
peruanas que respondían a terroristas y narcotraficantes. Esta violencia,
que duró catorce años (entre 1980 y 1994), dejó 25,000
peruanos muertos y miles de peruanos inocentes en prisión bajo sospecha
de ser terroristas. Aproximadamente 6,000 personas desaparecieron y cientos
de miles de familias fueron desplazadas. En áreas donde el terrorismo
estaba en su punto álgido el tejido social fue desbaratado ya que
los líderes comunales (alcaldes, profesores, presidentas de clubes
de madres) fueron sistemáticamente asesinados. Al mismo tiempo,
la economía peruana sufría un declive que no tenía
equivalente en el resto de Latino América. En 1989, el salario mínimo
en el Perú se compraba el 23% de lo que se podía comprar
en 1980 con el salario mínimo peruano.
Los más afectados por la economía en declive y por la
violencia fueron los pobres del Perú - pobladores de la sierra y
de la selva así como aquellos que viven en zonas marginales de Lima,
la capital de Perú. Estos habitantes, muchos de ellos con bajos
niveles de educación, no sabían cuáles eran sus derechos,
cómo defenderlos, o adónde acudir cuando éstos eran
violados. Frustrados por su menguado poder adquisitivo, muchos trasladaron
las consecuencias de la violencia y su frustración económica
al interior de sus familias. Aunque no hay datos sólidos que respalden
esto, una creencia común es que - como resultado del declive económico
y la violencia proveniente del terrorismo - se ha incrementado la violencia
familiar (hombres que golpean o bien abusan de sus esposas; padres que
sacan provecho o bien abusan de sus hijos).
1985 fue un año muy importante para el Perú como lo fue
el hecho de que la sociedad civil se organizó durante este año
para luchar contra la violencia. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos
- una asociación de más de 50 ONGs que apoyan los derechos
de los peruanos - fue creada para rechazar la violencia "provenga de donde
provenga". Asimismo, en 1985 nació el Instituto Peruano de Educación
en Derechos Humanos y la Paz (IPEDEHP), un miembro activo de la Coordinadora
Nacional de Derechos Humanos. Ambas organizaciones son altamente respetadas
por quienes forman parte de la comunidad de derechos humanos dentro y fuera
del Perú debido a la labor que realizaron durante la década
pasada para defender los derechos de los ciudadanos peruanos. Hoy, 13 años
después, ambas organizaciones todavía defienden vigorosamente
los derechos de los ciudadanos peruanos tal como lo estipula la Declaración
Universal de Derechos Humanos, la Constitución Peruana y otras leyes
peruanas.
IPEDEHP: EL INSTITUTO PERUANO DE EDUCACION EN DERECHOS HUMANOS
Y LA PAZ
El IPEDEHP está conformado por un grupo de educadores, con experiencia
de trabajo en el Ministerio de Educación y en educación popular,
quienes, a principios de los 80, se unieron a partir de un interés
en común por los derechos humanos como miembros de Amnistía
Internacional. Todos fueron fuertemente influenciados por los principios
de Paulo Freire, un educador de renombre mundial cuya aproximación
popular a la educación conlleva un poderoso enfoque pedagógico
basado en la participación. Además, muchos han sido alumnos
del teólogo peruano, Gustavo Gutierrez, quien es más conocido
como el padre de la Teología de la Liberación, un movimiento
dentro de la Iglesia Católica que se dedica a ver por las necesidades
de los más pobres en el mundo.
Durante sus diez primeros años, el IPEDEHP centró su trabajo
en los profesores que habían sido particularmente afectados por
la violencia. Reconociendo que los profesores fueron un blanco clave de
la violencia (tanto por parte de los terroristas como de los militares),
el IPEDEHP comenzó su capacitación con juegos y otras actividades
que ayudaban a los profesores, en una atmósfera neutral, a abordar
el trauma que estaban experimentando. A través de este abordaje
que se centraba en lo afectivo, el IPEDEHP estuvo pues en condiciones de
persuadir a los profesores sobre la importancia de construir en sus salones
de clase una atmósfera de respeto a los derechos fundamentales (dignidad,
respeto, igualdad) y hacer énfasis en los principios básicos
de la democracia.
El IPEDEHP continúa con un pequeño grupo de ocho profesionales,
la mayoría de los cuales es fundadora de la organización.
Quienes trabajan en el IPEDEHP comparten una clara visión así
como una serie de valores y tiene claros sus roles y responsabilidades.
Ellos están constantemente evaluando sus propios procesos, construyendo
y aprendiendo tanto de sus éxitos como de sus errores, y adaptando
los contenidos de sus programas de entrenamiento en derechos humanos y
democracia a fin de ser eco de estos tiempos de cambio en el perú.
Desde sus inicios, el IPEDEHP ha mantenido cuatro elementos constantes
en su estrategia:
-
La convicción de que es fundamental, si uno está capacitando
en derechos humanos, valorar a la persona como un ser humano digno. Los
temas de respeto, dignidad, igualdad y autoestima son difundidos en todas
sus publicaciones así como en el programa de capacitación
que viene realizando desde que comenzó sus operaciones en 1985.
-
La convicción de que es importante establecer contacto con los propios
sentimientos, aspiraciones y miedos a fin de valorarse uno mismo y valorar
a los demás. Los juegos y dinámicas que han sido perfeccionados
a lo largo de los años, ponen un gran énfasis en lo afectivo.
Durante los cursos de capacitación hay muchas oportunidades de regresar,
en la memoria, a la infancia, a fin de compartir cómo se sintió
uno al ser confrontado con experiencias personales de violencia o abuso.
-
La convicción de que el trabajo en derechos humanos tiene que ser
realizado en colaboración con otros porque la práctica de
derechos humanos tiene que ver con el destino de la colectividad. Para
que el trabajo en esta delicada área sea efectivo es indispensable
aliarse a otros, ya sea dictando programas de capacitación en derechos
humanos dentro de la propia comunidad o bien organizando el desarrollo
de actividades a nivel de comunidades en defensa de los derechos humanos.
-
La necesidad de involucrarse en movimientos sociales existentes y, al hacer
esto, ayudar a construir un orden social sólido entre otras instituciones
civiles de la sociedad. En palabras de uno de los fundadores del IPEDEHP:
"A
nivel local, siempre nos hemos vinculado con otros. Nosotros damos y recibimos,
partiendo de la realidad y las necesidades de la situación en que
nos encontremos. Nosotros trabajamos en coordinación con instituciones
locales. Nunca trabajamos solos. Nuestro interés no es el de fortalecernos
a nosotros mismos. En cambio, nos esforzamos por fortalecer a los grupos
locales y movimientos sociales."
Un año después de haberse establecido (en 1986), el IPEDEHP
y otras tres organizaciones de derechos humanos en Perú tomaron
la delantera en establecer una Red Peruana de Educación en Derechos
Humanos la cual, 13 años después, se mantiene activa. La
Red, a la cual el IPEDEHP continúa promoviendo, está constituida
por 70 organizaciones que trabajan educando en derechos humanos por todo
el Perú. La Red Peruana de Educación en Derechos Humanos
incluye a la mayoría de miembros de la Coordinadora Nacional de
Derechos Humanos y es conocida por su acción educativa.
Hasta la fecha el IPEDEHP ha capacitado a más de 13,000 profesores
en derechos humanos y democracia. También ha establecido un núcleo
de 250 promotores de derechos humanos, entre los propios profesores, quienes
han proporcionado entrenamiento a miles de profesores más en derechos
humanos y democracia. Tanto dentro como fuera del Perú, el IPEDEHP
goza de la reputación de ser una organización seria que proporciona
excelente capacitación, se relaciona activamente con otros grupos
y que llega a los demás para compartir sus metodologías y
materiales.
PROGRAMA DE CAPACITACION DEL IPEDEHP PARA LOS LIDERES SOCIALES
En 1996 el IPEDEHP, que ya contaba con una década de experiencia
proporcionando capacitación en derechos humanos y democracia a los
profesores del sistema escolar formal, extendió su programa a líderes
sociales de comunidades en todas partes del Peru. Con el financiamiento
de la Agencia Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos (USAID)
en Perú creó un curso sobre derechos humanos, democracia
y participación ciudadana titulado: "Tú tienes derechos:
conócelos, defiéndelos, promuévelos". Durante
más de tres días, se presenta a los participantes los conceptos
básicos de derechos humanos, democracia, participación ciudadana
y metodologías de capacitación interactivos que ellos puedan
llevar a sus comunidades para aplicar lo que han aprendido en el curso,
cada quien en la manera que considera mas apropriada. Como continuación
del curso, el IPEDEHP - en estrecha coordinación con los miembros
locales de la Red Peruana de Educación en Derechos Humanos (también
miembros de la Coordinadora de Derechos Humanos) que tienen la responsabilidad
de identificar a los líderes en sus regiones para que asistan al
curso -- proporciona un seguimiento activo que consiste en organizar encuentros
para evaluaciones periódicas donde se proporciona técnicas
adicionales a los graduados del curso.
Mientras el IPEDEHP tiene el papel principal de realizar la capacitacion
propiamente dicho, sus dos socios
-- la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y la recientemente establecida
Defensoría del Pueblo creada por el Congreso Peruano en 1996 --
también tienen un rol clave. Su presencia en el curso motiva a los
participantes; los familiariza con los servicios que proporciona; da legitimidad
a sus acciones una vez que ellos regresan a sus comunidades; y los alienta
a estar en contacto con los servicios que ambas organizaciones proporcionan
cuando ellos regresan a sus comunidades.
Hasta agosto de 1998, 897 líderes comunales provenientes de 11
departamentos del Perú (Sierra, Selva, Costa) han participado en
este programa de capacitación. Como puede verse más adelante,
los participantes varían ampliamente: desde una abogada con estudios
de maestría que ya estaba involucrada activamente en defender los
derechos humanos cuando vino al curso, hasta profesores y líderes
campesinos (hombres y mujeres) que viven en zonas aisladas y que no han
completado la educación primaria quienes no sabían de los
derechos humanos antes de participar en la capacitación.
EJEMPLOS DE ALGUNOS LIDERES SOCIALES QUE SIGUIERON
El PROGRAMA DE CAPACITACION
-
Una mujer aymara con cinco años de educación proveniente
de un pequeño pueblo cerca a las fronteras con Bolivia que dirige
un grupo de mujeres artesanas; antes del curso de capacitación no
tenia conocimiento de los derechos humanos.
-
Un profesor de educación secundaria de Arequipa; antes del
curso de capacitación él tenía poco conocimiento sobre
los derechos humanos.
-
Un habitante Shipivo de la selva con educación universitaria
incompleta quien conduce a diario un programa radial orientado a la
comunidad Shipiva; él acababa de volver de un curso sobre derechos
humanos que duró 15 días y que fue subvencionado por el Instituto
Interamericano de Derechos Humanos en Costa Rica.
-
Una abogada de Arequipa con grado de maestría, quien viene
trabajando desde hace muchos años en derechos humanos.
-
Un funcionario del gobierno municipal proveniente de una pequeña
ciudad de la selva que, a su vez, es un profesor de primaria jubilado.
Antes del curso él no sabía nada sobre derechos humanos.
|
ASPECTOS ESPECIALES DEL PROGRAMA DEL IPEDEHP PARA
ENTRENAR A LIDERES SOCIALES
Hay varios aspectos del programa de capacitación
del IPEDEHP en derechos humanos, democracia y participación ciudadana
para líderes comunales que lo hacer destacar como un programa muy
efectivo que vale la pena reproducir fuera del Perú:
-
Todo el aprendizaje está estrechamente vinculado
a la vida diaria de los participantes. Al asistir al curso, los
participantes adquieren conocimientos sobre derechos humanos y democracia
compartiendo sus propias experiencias. Solamente después de haber
construido sus propios conceptos basados en sus experiencias colectivas
se les proporciona la teoría que está detrás de estos
conceptos. Al terminar el curso ellos regresan a sus comunidades para aplicar
lo que han aprendido en el contexto de las necesidades y realidades propias
de sus comunidades.
-
La práctica de derechos humanos y democracia
comienza desde adentro. Los participantes comienzan examinándose
a sí mismos -- en qué medida ellos están siendo democráticos
con su familia y comunidad, en qué medida ellos están defendiendo
los derechos humanos básicos. Solamente después de haberse
mirado en un espejo es que ellos pueden comenzar a mirar afuera para ver
cuánta democracia y cuántos derechos son practicados en su
propia comunidad y en el Perú en general.
-
El programa de entrenamiento del IPEDEHP es altamente
interactivo. El aprendisaje ocurre a través de la acción.
Los participantes están constantemente involucrados en dinámicas
grupales, participan en juegos sobre derechos humanos y democracia, hay
roles para jugar, canciones y pequeños grupos de discusión.
Durante los tres días que dura el curso y las sesiones de seguimiento,
dificilmente hay un momento en que los participantes estén sentados
escuchando a los capacitadores dar una charla.
-
El curso va más allá de una simple experiencia
de la capacitación. Mucho antes de impartir el curso en
una determinada área del país, el IPEDEHP entra en acuerdos
con organizaciones contrapartes a nivel de comunidad (la mayoría
es miembro de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y/o de la Red
Peruana de Educación en Derechos Humanos y Paz) para identificar
a los líderes en sus comunidades y motivarlos a reproducir lo aprendido
después de recibir la capacitación. Los representantes de
las organizaciones contrapartes asisten al curso de capacitación
del IPEDEHP con los líderes sociales.
Como continuación del curso, el IPEDEHP -- en
estrecha coordinación con sus contrapartes -- proporciona un seguimiento
activo a los líderes sociales que consiste en una sesión
de un día tres meses después de la capacitación inicial,
encuentros anuales a nivel departamental con cada grupo que fue capacitado,
anualmente un encuentro nacional en Lima para representantes de nivel departamental,
y un boletín publicado cada dos meses. Estos mecanismos constituyen
un importante recurso de articulación. También proporcionan
a los participantes una oportunidad de reflexionar sobre sus éxitos
y desafíos y de recibir nueva información sobre derechos
humanos y democracia así como metodologías de capacitación
interactivas. Un sacerdote peruano que está afiliado al IPEDEHP
desde sus inicios lo describió así: "El curso de tres
días es la chispa que enciende el motor. La gasolina (el seguimiento)
se va agregando una vez que el carro está en marcha."
-
Los líderes comunales salen del curso con un
equipo de materiales prácticos y fáciles de usar destinados
a la aplicación de lo que han aprendido en el curso una vez que
regresen a sus comunidades. Este equipo de
herramientas consiste en juegos sobre derechos humanos y democracia; una
guía metodológica fácil de usar; un resumen de los
elementos esenciales que fundamentan la metodología de entrenamiento
utilizada; un conjunto de pautas fáciles de leer sobre lo que significa
cada derecho; lo que la Declaración Universal de Derechos Humanos,
la Constitución Peruana y otras leyes peruanas tienen para decir
sobre dichos derechos; y lo que debe hacerse cuando éstos son violados.
Los graduados del curso, a pesar de su ubicación y nivel educativo,
informan que ellos están en condiciones de reproducir el curso de
capacitación de tres días en sus comunidades. Las personas
involucradas con los medios de comunicación encuentran los materiales
de gran ayuda para diseñar y dictar programas de radio y televisión
enfocados en derechos humanos y democracia.
-
Todos se llevan algo del curso de capacitación.
Algunos adquieren, por primera vez, conocimiento de lo que son sus derechos
y lo que es democracia mientras que para otros el curso proporciona una
oportunidad de actualizar los conceptos que tienen sobre derechos humanos
y democracia. Todos adquieren estrategias para aplicar metodologías
de capacitación interactivas que los hacen multiplicadores más
efectivos cuando regresan a sus comunidades. Se hace nuevas amistades,
a menudo con personas de, de otra manera, los líderes nunca habrían
tenido oportunidad de conocer.
Tres características hacen de la metodología
de capacitación del IPEDEHP particularmente apropiada para ser utilizada
en sociedades que han pasado o que están experimentando la violencia:
-
Proporciona un programa completo de educación-acción
que se acerca al significado de vida de una cantidad de participantes,
integrando valores básicos (dignidad, respeto, igualdad, autoestima)
dentro del contexto de su vidad diaria. Para
un número de participantes que han vivido en áreas afectadas
por la violencia, particularmente mujeres, el curso de capacitación
puede significar que por primera vez en sus vidas ellas son tratadas con
dignidad y respeto, con recíproca igualdad. La atmósfera
creada en el curso permite a los participantes expresar sus sentimientos,
reconectarse con valores olvidados, darle sentido a sus vidas (ciertamente,
muchos se refieren al curso como algo que les ha dado un "sentido de la
vida"). El llevar a la acción, con buenos resultados, la defensa
de sus derechos así como los de otros (y al hacer esto ser reconocidos
por los miembros de sus comunidades), los ayuda a fortalecer más
su identidad y autoestima.
-
La capacitación promueve la expresión
y el desarrollo del afectivo. Durante el curso
de capacitación los participantes son alentados a compartir sus
sentimientos, sus miedos y sus esperanzas relacionadas a los temas de derechos
humanos, democracia y participación ciudadana. Promueve, entre otros,
un espacio "seguro" en el cual los participantes pueden recordar el impacto
de períodos anteriores de violencia hacia ellos, sus familias y
sus comunidades. También hace posible el hablar abiertamente y libre
de posibles consecuencias futuras, en un grupo (a menudo compuesto por
personas que han pasado por experiencias similares) sobre temas tales como:
aumento de la violencia familiar, abusos por parte de los militares que
continúan en algunas zonas del Perú. Para algunos, ésta
podría ser su primera oportunidad de expresar estos sentimientos.
Dado que muchos de los participantes han sido víctimas de la violencia
durante la década pasada, es fundamental tener una oportunidad de
expresarse y trabajar con los sentimientos en una atmósfera de aceptación.
-
Extiende redes de amistad, confianza y compromiso dentro
de un grupo diverso. A través del la
capacitación abogados, profesores, empleados municipales, policías
y líderes comunales (cuyos grados de educación varían
desde maestrías hasta tercer año de primaria) quienes --
en muchos casos nunca tendrían la oportunidad de encontrarse e interactuar
-- aprenden juntos dentro de una atmósfera abierta y de tolerancia
donde se practica todos los principios fundamentales de democracia y derechos
humanos. Al hacer esto, ellos rompen estereotipos y barreras de desconfianza
(que, en muchas instancias, han sido agravadas por la violencia) y comienzan
a construir amistades. Durante el curso, y el seguimiento extensivo que
sigue al curso, todo esfuerzo está encaminado a fortalecer la amistad
y los lazos de confianza que se han forjado en el curso a través
de las redes establecidas -- entre los graduados del curso que trabajan
en las mismas comunidades, los graduados de nivel regional así como
los de nivel nacional.
UN ESTUDIO PARA IDENTIFICAR EL IMPACTO DEL PROGRAMA
DE CAPACITACION PARA LIDERES SOCIALES DEL IPEDEHP
Razones para llevar a cabo el estudio
En agosto de 1997, durante una visita a Lima donde tuve
una presentación sobre la evaluación de los programas de
educación cívica en una conferencia sobre educación
cívica (yo había visitado el IPEDEHP y visto algunos de sus
materiales durante un viaje a Lima cuatro meses antes, en febrero de 1997),
me acerqué al Presidente del IPEDEHP y me ofrecí a hacer
un estudio sobre su programa. Yo tenía tres motivaciones para hacer
esta oferta:
(1) Como psicóloga que ha trabajado en Latino
América y Africa en el área de desarrollo de recursos humanos
por más de veinte años, sentí que tenía mucho
que aprender del IPEDEHP. En particular, estaba interesada en la manera
cómo el IPEDEHP da enfasis al aspecto afectivo en sus programas
de capacitación.
(2) Yo quería someter a prueba una metodología
a fin de medir el impacto de un programa como el del IPEDEHP que se centra
en la formación de líderes y en la potencialización
de sus capacidades que, hasta donde sé, no había sido aplicada
antes;
(3) Finalmente, como persona profundamente comprometida
con el desarrollo y la divulgación de prácticas beneficiosas,
queria compartir las lecciones aprendidas del enfoque del IPEDEHP con la
vasta comunidad internacional.
En relacion al último punto, expliqué claramente
al IPEDEHP que el estudio tendría que ser objetivo. Si yo encontraba
limitaciones significativas en el programa, me sentiría en la obligación
de compartir esto con la comunidad internacional como parte de las lecciones
aprendidas de la experiencia del IPEDEHP.
El IPEDEHP recogió mi oferta con entusiasmo. Como
muchas ONGs que trabajan a nivel de clases populares, han concentrado sus
energías en el "hacer" dejando poco tiempo para sistematizar su
experiencia. La USAID/Perú, que estaba financiando el programa de
líderes sociales y bajo una gran presión ejercida
desde la oficina principal de la USAID para mostrar el impacto de sus programas
en el campo, accedió con gusto a financiar mis gastos de pasaje
ida y vuelta de Perú, mis gastos de estadía y viaje dentro
de Perú, así como los fondos para imprimir y divulgar el
estudio. Yo doné mi tiempo para realizar el estudio.
Metodología del estudio
Utilicé dos abordajes complementarios para recoger
la información de campo para este estudio:
-
Durante el mes de mayo, 1998 y luego nuevamente en setiembre
de 1998, viajé a tres regiones de Perú donde entrevisté
a 20 de los 900 líderes sociales que han sido capacitados en este
programa, a sus esposas e hijos (cuando era posible), y de 3 a 4 personas
en la comunidad que habían sido influenciadas por el lider social
después que éste/ésta recibiera la capacitación.
Para seleccionar la muestra y hacer el consiguiente análisis de
datos utilicé tres variables: género, ubicación geográfica
(sierra, selva, zonas que experimentaron y no experimentaron la violencia),
y extensión de la comunidad (desde 5,000-8,000 habitantes hasta
500,000 habitantes). También recogí, y usé en el análisis,
datos sobre: edad, nivel educativo, ocupación.
La metodología del estudio de campo consistía
en un protocolo abierto en el cual enfoqué tres tópicos:
(1) lo que los líderes sociales (y las personas que, a su vez, ellos
capacitaron cuando regresaron a sus comunidades) opinaban del programa
de capacitación; (2) lo que ellos hicieron con lo que aprendieron
una vez que regresaron a sus comunidades; y (3) el impacto que tuvo el
programa en los propios líderes sociales, en sus familias y la gente
en quien ellos influyeron al regresar a sus comunidades después
de haber sido entrenados. Durante las entrevistas intenté registrar
al pie de la letra los ricos testimonios que recibí.
A fin de hacer el análisis, agrupé los testimonios
en torno a los temas claves de la entrevista (e.g. opiniones sobre la capacitación
recibida, impacto personal), codifiqué los datos y averigué
con qué frecuencia ocurría el fenómeno que aparecía
en los datos (por ejemplo, en el caso del impacto personal: frecuencia
con la que las personas mencionaban un cambio en tolerancia y humildad,
autoestima, nuevos conocimientos). Al resumir los hallazgos, complementé
las frecuencias con los valiosos testimonios que fueron utilizados como
base para codificar las frecuencias.
-
A fines de mayo de 1998 (luego de recoger datos de 16 de
los 20 líderes comunales) asistí como participante a un curso
de tres días que recibieron los líderes comunales. Mi razón
principal para asistir al curso como participante (en un inicio había
planeado asistir como observadora) fue que yo quería ver si experimentaba
el mismo impacto que oía repetidamente cuando realizaba las entrevistas,
especialmente en las mujeres.
Además, pasé un tiempo observando a las personas
que trabajan en el IPEDEHP en sus tareas diarias durante mis cuatro viajes
al Peru en un período de 10 meses. También entrevisté
a 45 personas dentro de las comunidades de derechos humanos y de educación
en derechos humanos dentro y fuera del Perú que conocieran al IPEDEHP
a fin de tener una idea de la imagen que tenían del IPEDEHP. Finalmente,
después de terminar la redacción del informe, presenté
un borrador a treinta y un personas dentro y fuera del Perú (incluyendo
a varios de los líderes sociales que participaron en el estudio)
para ser revisados. Sus comentarios y sugerencias fueron excelentes; incorporé
la mayoría de ellos en la nueva versión del estudio, la cual
fue publicada en febrero de 1999 y distribuida internacionalmente.
Hallazgos del estudio
1. Lo que los líderes sociales opinaban
sobre la capacitación y cómo lo aplicaron al regresar a sus
comunidades
El estudio de campo confirmó lo que el IPEDEHP y la
USAID ya sabían: que la respuesta de los líderes sociales
fue muy positiva en relación al curso que recibieron del IPEDEHP.
-
15 de los 20 líderes sociales que entrevisté
hablaron de metodologías participativas. En particular, a ellos
les encantaron los juegos y las dinámicas que resultaron algo nuevo
para la mayoría de ellos;
-
estuvieron particularmente impresionados por la heterogeneidad
del grupo; y la oportunidad de poder aprender de otros que venían
de diferentes medios;
-
12 hablaron muy bien de los capacitadores: su credibilidad,
su habilidad para relacionarse con los líderes sociales, para hacer
que cada persona se sienta valorada.
LO QUE LOS LIDERES COMUNALES DIJERON SOBRE EL ENTRENAMIENTO
QUE RECIBIERON DEL IPEDEHP
-
Una mujer Aymara proveniente de un pequeño pueblo
cerca a la frontera con Bolivia que había llegado al quinto grado:
"Ellos
venían de diferentes lugares. Yo era la única que usaba pollera.
Había un abogado, un ingeniero, otros. Yo estaba incómoda
al principio, pero conforme el taller continuaba fui perdiendo mi miedo.
Me gusta la variedad de personas en el taller. Es necesario entrar en un
área que no es tuya para perder el miedo, para ser un lider. Había
personas de otras instituciones, otros idiomas. Fue interesante estar con
gente Quechua. Pudimos intercambiar experiencias."
-
Un sociólogo que es profesor de escuela secundaria en una
ciudad grande: "El taller era una novedad. Nos permitía
participar directamente, formar nuestros propios conceptos. Los profesores
no eran los únicos que hablaban. Todos hablábamos. Un grupo
heterogéneo y dinámico. Pude ver a la gente común,
ver que ellos entendían lo que es la democracia. Nos hace más
sensibles a los demás."
-
Un hombre joven, que antes había sido un niño trabajador
y que hoy trabaja en un "comedor" para niños trabajadores: "Antes
he ido a cursos de entrenamiento para escuchar, como un observador. En
el curso del IPEDEHP la experiencia fue totalmente diferente. Bailamos,
aprendimos jugando, cantando. No te dan ganas de dormir o de ir al baño...
Cada día me levantaba más temprano para ir al curso. Conocí
personas de gran calidad en el curso: alcaldes y regidores. Hablábamos
de los problemas del país y llegábamos a soluciones. Cuando
veo que hay otros que se preocupan tengo la esperanza de que nuestro país
puede cambiar."
|
El estudio también confirmó algo más
que el IPEDEHP y la AID ya sabían: el fuerte efecto multiplicador
después de la capacitación.
-
Poco después de regresar a su comunidad, los 20 líderes
sociales comenzaron a entrenar a otros en derechos humanos, democracia
y participación ciudadana utilizando las metodologías interactivas
que aprendieron en el curso.
-
Ocho habían organizado/participado en programas de
radio y televisión que promueven derechos humanos y democracia.
-
Doce habían organizado y llevado a cabo marchas y
campañas por los derechos humanos y la democracia.
-
Seis, que vivían en comunidades donde no había
un lugar para hacer defender sus derechos, habían establecido comités
de derechos humanos y 4 estaban en proceso de formar comités de
derechos humanos.
-
Dos estaban aconsejando sobre sus derechos a personas que
se hallaban en prisión.
-
Cinco querían fundar un albergue en su comunidad para
mujeres y niños maltratados.
-
Todos estaban aconsejando de manera informal a sus amigos
y vecinos sobre lo que son sus derechos y cómo defenderlos.
Lo que resultó una sorpresa tanto para el IPEDEHP,
la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, la Defensoría del
Pueblo y para la AID fue:
-
Lo primero que la mayoría de líderes comunales
hizo al regresar a sus comunidades fue poner en práctica con su
familia (11 de 13 casos) los juegos de derechos humanos y democracia que
aprendieron en el curso. Esto resultó en un buen efecto multiplicador:
a través de sus hijos menores (muchos de los cuales compartían
sus nuevos conocimientos sobre derechos humanos y democracia con sus compañeros
de clase y sus amigos de juegos) y a través de sus esposas e hijos
mayores (varios de los cuales compartían sus nuevos conocimientos
sobre derechos humanos y democracia con otras personas de su trabajo).
-
El fuerte compromiso por parte de los líderes comunales
para continuar compartiendo, por más tiempo, con otras personas
lo que habían aprendido: aquellos que habían asistido a uno
de los primeros cursos de capacitación del IPEDEHP para líderes
sociales, dos años atrás, estaban todavía compartiendo
lo que habían aprendido con los demás en su comunidad y aconsejándoles
sobre sus derechos.
ALGUNOS EJEMPLOS DE LO QUE LOS LIDERES SOCIALES
QUE PARTICIPARON EN EL ESTUDIO HAN HECHO CON SU CAPACITACION
-
Un abogado que dirige una DEMUNA (Defensoria de Mujeres,
Niños y Adolescentes) en una ciudad grande, llevó el curso
hace un año.
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practicaba los juegos de derechos
humanos y democracia con sus hijos; |
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ha realizado ocho réplicas completas del
curso; |
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participa en un programa de radio semanal sobre
derechos humanos; |
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ha organizado y participado en varias campañas
por los derechos humanos; |
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ha dado muchas conferencias cortas sobre derechos
humanos; |
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fundó una "Escuela para Padres" donde
los derechos humanos eran un tema clave. |
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Dos amas de casa (una con 5 años de educación primaria,
la otra con educación secundaria completa) provenientes de una pequeña
ciudad que llevaron el curso hace dos años trabajan a tiempo
completo como voluntarias divulgando lo que aprendieron y se han ganado
el respeto de su comunidad por sus esfuerzos. Ellas:
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practicaban los juegos de derechos
humanos y democracia con sus familias; |
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capacitaron en su comunidad a 45 promotores de
derechos humanos; |
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establecieron un Comité de Derechos Humanos
que asiste 15 casos por día tres veces a la semana; |
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visitaban comunidades para recoger sus quejas
y aconsejarles sobre sus derechos; |
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visitaban detenidos en prisión para aconsejarles
sobre sus derechos; |
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han sido solicitadas por las autoridades legales
del pueblo para corroborar posibles violaciones a los derechos de los pobres; |
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hacen charlas sobre el tema de los derechos
humanos y la democracia; |
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aparecen en programas de radio y televisión para señalar
temas sobre derechos humanos; |
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a pedido del director y de los profesores del
colegio primario de sus hijos están entrenándolos en derechos
humanos; |
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quieren abrir un albergue para mujeres y niños
maltratados. |
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2. El impacto del programa decapacitación
en los líderes sociales, en sus familias y en la vida de aquellas
personas que recibieron su influencia en sus comunidades.
Algo que también fue una gran sorpresa tanto para
los cuatro actores como para mí fue el fuerte impacto personal que
tuvo la capacitación en un buen número de líderes
sociales, en sus familias y en las personas en quienes ellos influyeron
al volver a sus comunidades.
Algunos de los impactos personales que pude detectar a
través de las entrevistas:
-
Especialmente entre mujeres líderes: un aumento de
la tolerancia y autoestima (11 de 20 casos - 9 de 11 mujeres, 2 de 9 hombres);
para 5 de las 11 mujeres que entrevisté, el curso del IPEDEHP fue
un punto de cambio en sus vidas.
En palabras de una lider comunal con educación
secundaria que vive en la selva, antes de asistir al curso ella no sabía
nada sobre derechos humanos: "Mi vida cambió completamente. En
mi hogar aprendí a valorarme como mujer. Elevé mi autoestima.
Aprendí cómo mantener la igualdad en mi casa. Logré
tener mejores diálogos con mi esposo. La María de antes tendía
a estar amarga, era orgullosa, impaciente, quería hacer más
que su esposo, era machista con sus hijos, no tenía su autoestima
bien ubicada. La María de hoy ha superado el machismo y el orgullo,
es más paciente con sus hijos y con su esposo, piensa en el futuro
de sus hijos, comprende que es gracias a los esfuerzos de su esposo que
ella puede trabajar como voluntaria en derechos humanos. Mucha gente nos
admira, a pesar de ser humildes ellos nos respetan porque saben que nos
preocupamos por los problemas de los demás. Cuando uno no tiene
la autoestima bien ubicada, uno crece con miedo sin poder enfrentar los
problemas. Teniendo autoestima uno puede dialogar con otros. Sin autoestima
no estamos en condiciones de dialogar, de escuchar. He aprendido a gustar
de mí misma."
-
Cinco de los líderes sociales (4 mujeres, 1 hombre)
informaron que, como resultado de la capacitación, ellos mejoraron
su comunicación con los miembros de sus familias y que se volvieron
más tolerantes y comprensivos con ellos.
En palabras de una mujer con cinco años de educación
primaria quien, antes del curso, manifestaba no saber nada sobre derechos
humanos: "La Rosa (nombre ficticio) de ayer era ególatra, autoritaria
con sus hijos, 'machista'. Yo creía ser la única persona
que existía. Yo nunca valoré a mi esposo. Hoy soy otra persona.
Tengo confianza en mi esposo y en mis hijos como si fuéramos hermanos
y hermanas. Todos somos iguales."
-
Todos los líderes sociales pusieron en práctica
lo que aprendieron en el curso de capacitación defendiendo sus propios
derechos.
Uno de los tres ejemplos que dio una mujer de un área
rural en la sierra, que tiene cinco años de educación primaria
y que, antes del curso, no sabía nada sobre sus derechos. "El
curso me ayudó mucho a ganar la custodia de mi hija. Antes yo sabía
lo que decía la ley. Después de llevar el curso, supe cómo
hacer las preguntas correctas. Un día después del curso,
el padre de mi hija vino para llevársela. Yo dije ’Qué ley
te permite llevarte a mi hija?’ Yo fui donde un abogado. El abogado dijo
que los niños tienen derecho a su nacionalidad. El también
dijo que las madres solteras tienen derecho a ser respetadas. Y es igual
para sus hijas. El no me cobró por la consulta. El abogado me preguntó
'Cómo conoces tus derechos? Estudias derecho?’ Yo sentí que
sabía todo. Yo gané la custodia de mi hija."
-
El efecto claro de estar en condiciones de aplicar exitosamente
lo que aprendieron en el curso de capacitación (sea dando cursos
multiplicadores, organizando y llevando a cabo programas de radio y televisión
así como marchas, formando comités de derechos humanos) fue
un crecimiento en ellos como lideres en sus comunidades.
En palabras de la misma mujer: "Muchas mujeres recurren
a mí por consejo. Ellas creen que yo lo sé todo. 'Yo no sé
nada’, les digo. 'Yo recibí consejería en Puno'. Ahora yo
me siento más fuerte como lider."
-
De particular interés (y esto apareció repetidamente
en las entrevistas) fue un descenso de la violencia física: un número
de mujeres que reciben capacitación informaron que ahora ellas no
permiten que sus esposos les peguen; varias se ofrecieron a decir que habían
aprendido a no pegar a sus hijos, y que, en vez de eso, cuán importante
era tratarlos como iguales.
Cinco mujeres que entrevisté me informaron que
el curso de entrenamiento les proporcionó una oportunidad de aprender
sus propios derechos como mujeres. Varias admitieron que, antes del curso
de capacitación, ellas no sabían que tenían los mismos
derechos que sus esposos. Al regreso del curso de capacitación,
algunas me dijeron que empezaron a demandar abiertamente su derecho a ser
tratadas como iguales. Ellas no toleraron más el abuso físico.
Salieron de sus casas para dar cursos de capacitación y para asistir
a encuentros sobre derechos humanos y democracia, algo que ellas nunca
antes habían hecho. Ellas insistieron en que sus esposos participaran
en las tareas del hogar, nuevamente algo que no habían hecho nunca
antes. Algunas de esas mismas mujeres indicaron que, como resultado de
la capacitación, ellas se dieron cuenta que estaban tratando a sus
esposos de una manera 'machista'.
-
Estos hallazgos con los líderes (mayor conocimiento
de sus derechos; menos abuso físico por parte de los esposos y hacia
sus hijos, aumento de la autoestima en las mujeres) también aparecieron
en las entrevistas a las personas que habían recibido capacitación
de los líderes sociales.
TESTIMONIOS DE PERSONAS CAPACITADAS POR LOS
LIDERES SOCIALES
RESPECTO LA CAPACITACION Y EL IMPACTO QUE TUVO
EN ELLAS
-
Una mujer analfabeta analfabeta proveniente de la sierra que fue abandonada
por su esposo:
"Mi esposo me pegaba. No me daba de comer. Ahora ya no me pega.
El vino a pegarme pero yo dije no."
-
La presidenta de un club de madres en la selva con educación
secundaria incompleta quien después de recibir capacitación
de los líderes sociales, se hizo miembro del Comité de Derechos
Humanos en su comunidad:
"Fue algo nuevo. Antes nosotros no sabíamos nada sobre
nuestros derechos. Sufríamos abusos personales y sociales. Las dinámicas
del curso nos ayudaron a relacionarnos. Nos acercamos más, nos tenemos
confianza. Al final yo me sentía diferente, más motivada.
Me sentía mas protegida pues ya sabía cómo defender
mis derechos. Le hablé a mi esposo sobre lo que había aprendido
en el curso y a él no le gustó. Al principio él no
quería que yo fuera a las reuniones del Comité de Derechos
Humanos, pero yo no dejé de ir. Yo siempre hablo de nuestros derechos.
Poco a poco él está cambiando. Nosotros ya no abusamos de
nuestros hijos. Les hablamos con mutua igualdad."
-
Una mujer indígena de la selva con cinco años de educación
primaria:
"Aprendí a defender mis derechos ante mi esposo. Mi esposo
abusaba de mí. Ahora difícilmente experimento abuso sea físico
o psicológico. Cuando hay comunicación hay entendimiento.
Antes yo no sabía que mis hijos tenían derechos. Ahora sé
que yo debo aconsejarles. Antes yo no les aconsejaba. Como mujer, ahora
yo sé que no podemos hacer nada si nos quedamos sentadas. Tenemos
que salir de nuestras casas."
|
Puesto que no tenía ni el tiempo ni los recursos
para hacer un estudio más profundo acerca del impacto a nivel de
comunidades, tuve que limitarme a lo que informaron los líderes
y otros en las comunidades que entrevisté sobre su percepción
del cambio que hubo en su comunidad como resultado del trabajo que los
líderes sociales capacitados por el IPEDEHP realizaron en dichas
comunidades. Dada la importancia de este tema, recomiendo encarecidamente
un estudio específico que enfoque este tópico.
Presento aquí una lista de algunas de las impresiones
sobre el impacto en la comunidad basándome en opiniones que recibí
de líderes comunales y otros que entrevisté en sus comunidades:
-
Personas más conscientes de sus derechos.
-
La gente sabe que puede ir a pedir ayuda cuando sus derechos
sean violados.
-
Más mujeres que defienden sus derechos.
-
Menos casos de violencia contra la mujer.
-
Personas inocentes que son liberadas de la prisión.
-
Menos quejas por parte de los estudiantes de ser tratados
de mala manera por sus profesores.
-
Desarrollo de la habilidad de confrontar (con éxito)
a las autoridades locales que violaban sus derechos.
-
Establecimiento de buenas relaciones con las autoridades
locales, aumentando las posibilidades de cooperación en defensa
de la gente en caso de surgir violaciones de derechos.
Respecto al último punto, un Fiscal de distrito de
un pueblo en la selva donde los líderes entrenados por el IPEDEHP
establecieron un Comité de Derechos Humanos hizo la siguiente observación
respecto a las dos líderes comunales:
"Ellas juegan un importante papel. Son el vínculo
entre la gente de un bajo nivel cultural y nosotros. Las líderes
comunales se identifican con ellos, ellas van a sus pequeñas comunidades.
Estas mujeres, en una forma totalmente desinteresada, piden nuestra atención
a los problemas de estas personas. Ellas no abandonan casos injustos. Ellas
dicen la verdad. Es muy útil tenerlas como aliadas."
DESAFIOS QUE ESTAN SIENDO ENFRENTADOS POR EL IPEDEHP
Y QUE GRUPOS SIMILARES AL IPEDEHP DEBERAN ENFRENTAR
Trabajar en un área tan delicada como la de educar
en derechos humanos no es fácil. Cuando se establecó el IPEDEHP,
la educación en derechos humanos era vista por algunos sectores
-- dentro del gobierno peruano, las sociedades militar y civil -- como
algo que apoyaba al terrorismo. Los terroristas veían la educación
en derechos humanos como algo que amenazaba su filosofía. Ellos
acusaban a los educadores en derechos humanos de ser "almohadillas del
gobierno" o "agentes del imperialismo norteamericano". En aquel tiempo,
el desafío para el IPEDEHP y otros grupos similares era caminar
sobre la delgada línea que defendía los derechos humanos
en medio de las acusaciones por ambas partes.
Aunque a través de los años ha habido progresos,
trabajar educando en derechos humanos en Perú todavía genera
temor y sospechas. Además de lo antes mencionado, hay otros desafíos,
entre ellos:
-
Total dependencia de fuentes externas de financiamiento que,
si estos fondos desaparecieran, amenazarían la existencia del IPEDEHP
y de grupos similares.
-
La necesidad de hacer seguimientos/proporcionar información
más profunda a los líderes sociales después que éstos
siguen el curso y aplican lo aprendido en sus comunidades. Esto requiere
de fuentes de financiamiento y constante atención.
-
Para los liders sociales un reto constante es obtener los
recursos (financiamiento para viajes locales, para materiales para los
cursos-talleres, etc.) para poder hacer un efecto multiplicador. En algunas
instancias los lideres sociales tienen éxito en obtener donaciones
de empresas locales y de los contrapartes que les seleccionaron para asistir
al curso/taller. Otros no han tenido tanto suerte, y como consequencia,
están mas limitados en lo que pueden hacer.
-
Cada vez hay más líderes sociales entrenados
por el IPEDEHP que se están comprometiendo con actividades que van
más allá de la capacitación (tales como establecer
Comités de Derechos Humanos y albergues). El IPEDEHP, como institución
capacitadora, no cuenta con las herramientas (salvo las de capacitación)
para ayudarlos a ejecutar estas actividades.
-
Demanda creciente de capacitación por parte de una
variedad de sectores. Por lo general, el IPEDEHP no está preparado
para responder a esta demanda, y si lo hiciera, se estaría desviando
de su objetivo principal que es proporcionar servicios a la gente pobre
que está menos apta para saber cuáles son sus derechos y
cómo defenderlos.
-
El IPEDEHP está constantemente evaluando su proceso
de capacitación y usando esta información para actualizar
sus programas. Sin embargo, al igual que otros grupos de educación
en derechos humanos a nivel mundial, el IPEDEHP no está preparado,
hoy en día, para medir el impacto de sus programas de capacitación
como parte de su función de monitoreo.
-
El IPEDEHP tiene que tomar algunas decisiones importantes
respecto a su futuro. Deberá dedicar sus esfuerzos principalmente
a dar capacitación o deberá evolucionar hasta convertirse
en una institución que principalmente diseñe y maneje nuevos
materiales y enfoques que sean ejecutados por otras instituciones?
POR QUE APOYAR EN PERU Y EN OTRAS PARTES PROGRAMAS
QUE BRINDAN CAPACITACION EN DERECHOS HUMANOS Y DEMOCRACIA QUE APLICAN ESTRATEGIAS
Y METODOLOGIAS SIMILARES A LAS DEL IPEDEHP?
Los datos de campo muestran claramente que algo está
ocurriendo como resultado de la experiencia del IPEDEHP y que está
teniendo un impacto en un número de personas que asisten al curso
y que esto, a su vez, tiene impacto en la vida de otros con quienes estas
personas interactúan después de asistir al curso - ya sean
miembros de sus familias o miembros de sus comunidades. Puesto que no es
un estudio comparativo, no intenta comparar el enfoque y la metodología
del IPEDEHP con los de otros programas que proporcionan entrenamiento en
derechos humanos y democracia.
La pregunta, por lo tanto, viene a ser: Por qué
apoyar en Perú y en otras partes programas que brindan capacitación
en derechos humanos y democracia que aplican estrategias y metodologías
similares a las del IPEDEHP?
He aquí varias respuestas a esta pregunta:
-
El programa del IPEDEHP genera un compromiso sólido
y, al hacer esto, asegura un fuerte efecto multiplicador.
Como mencioné anteriormente, para una cantidad de participantes,
particularmente mujeres, el curso de capacitación puede resultar
la primera vez en su vida que son tratadas con dignidad y respeto, con
mutua igualdad. Esto -- junto con la información que obtienen en
el curso sobre derechos humanos y democracia, las metodologías interactivas,
y la serie de herramientas prácticas y fáciles de aplicar
que se llevan con ellos -- crea, en muchos de los participantes, un fuerte
compromiso para aplicar lo que han aprendido en el programa de capacitación
del IPEDEHP capacitando a otros y llevando a cabo otras actividades una
vez que regresan a sus comunidades. Y no sólo una vez sino varias
veces.
-
El enfoque seguido por el IPEDEHP es un medio efectivo
de construir democracia fortaleciendo el capital social: Uno de
los puntos fuertes en la manera cómo opera el IPEDEHP es que construye
y promueve lazos de amistad, confianza y compromiso entre las personas
así como entre las organizaciones. El IPEDEHP "da" (al compartir
sus materiales de capacitación y metodologías con las personas
y organizaciones en estas redes) y el IPEDEHP "recibe" (apoyo por parte
de los miembros de estas redes al identificar a los líderes sociales
y hacerles el acompañamiento después del curso de capacitación
del IPEDEHP). Estos lazos de confianza son los que identifica Robert Putnam
("Haciendo Trabajo en Democracia: Tradiciones Cívicas en la Italia
Moderna") y Francis Fukuyama ("Confianza: Las Virtudes Sociales y la Creación
de Prosperidad") como algo fundamental para construir el capital social,
lo cual a su vez es una base importante para construir democracias.
-
La metodología del IPEDEHP es particularmente
valorada en sociedades que han pasado o están pasando por grandes
conflictos. El IPEDEHP incorpora un elemento
afectivo en su capacitación que, para algunos participantes puede
ser terapéutico. Las actividades interactivas (juegos, dinámicas,
roles) permiten a los participantes revivir el impacto de la violencia
en ellos, en sus familias y en sus comunidades. La atmósfera creada
en el grupo también permite a los participantes hablar abiertamente
sobre el impacto de la violencia que generalmente ocurre en sus comunidades.
Además (como ya se mencionó antes), la metodología
del IPEDEHP ayuda a reconstruir lazos de confianza que con frecuencia son
severamente dañados como resultado de la violencia.
-
La metodología del IPEDEHP también es
importante en una sociedad como Perú donde el gobierno viola los
derechos de los ciudadanos a través de sus sistema legal.
La capacitación del IPEDEHP lleva a la reflexión. Alienta
a los participantes a adoptar una actitud crítica y, al hacer esto,
a expresar lo que piensan. Esto es particularmente importante en el Perú
de hoy donde continúan las violaciones a los derechos humanos pero
en un plano más sutil. El gobierno ha aprobado una serie de leyes
y decretos que compromenten los derechos del ciudadano peruano sin pasar
por un proceso de consulta abierto. Como me dijo un prominente investigador
político en Perú, precisamente el tipo de capacitación
que organizaciones como el IPEDEHP brindan es clave en el contexto de hoy.
A través de la capacitación se educa a la gente en lo que
son sus derechos. Esta capacitación también les da las herramientas
que necesitan para exigir que sus derechos sean tomados en consideración.
-
El enfoque del IPEDEHP constituye un excelente ejemplo
de preparar el camino para una reforma empezando por las bases.
La experiencia está demostrando que la reforma puede durar más
si comienza por las bases en lugar de ser impuesta desde arriba. Un punto
particularmente fuerte en la manera cómo trabaja el IPEDEHP es que
ayuda a forjar vínculos entre los PVOs (Grupo de Líderes
Voluntarios), los grupos comunales y el Estado. Los participantes de los
talleres son líderes comunales, representantes de ONGs, representantes
de municipalidades y otras entidades del estado ubicadas en la zona donde
se ofrece la capacitación. Poco a poco, se va armando un tejido
en el Perú compuesto por personas con los mismos ideales que están
organizándose para reclamar sus derechos - ya sea ante la policía,
las fuerzas militares, autoridades municipales o del gobierno nacional.
-
Finalmente, y particularmente poderoso, el tipo de
capacitación/educación que el IPEDEHP ofrece es el nexo vital
entre la falta de conocimiento de nuestros derechos y nuestra habilidad
para defender tales derechos. A través
de la capacitación que brindan instituciones como el IPEDEHP, las
personas aprenden cuáles son sus derechos y adónde acudir
cuando éstos son violados. Ellos no solamente reproducen el curso
de capacitación que recibieron sino que dan el siguiente paso: formar
comités de derechos humanos, defender sus propios derechos, dar
consejo a las personas sobre cómo defender sus propios derechos,
promover los derechos a través de los medios de comunicación.
Para personas que han pasado por grandes traumas como resultado de la guerra
o la violencia, la habilidad de pasar a la acción y evitar futuras
violaciones de sus derechos y la habilidad para ayudar a otros a lidiar
con violaciones a sus derechos puede significar una parte importante de
su proceso de sanación.
En palabras de un consejero legal de una de las Vicarías
de Puno: "La defensa legal es una consecuencia de la educación
en derechos humanos que una persona ha recibido. Si el nivel educativo
es bajo, las personas tienen baja autoestima y no acuden a las instituciones
a pedir ayuda. La educación es fundamental. Permite a las personas
ayudarnos a defender sus derechos. Si las personas no conocen sus derechos
y no saben que nosotros existimos, no podemos hacer nuestro trabajo."
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